La página que no es de papel.

Un refugio que no pretende ser un lugar; solo palabras, puntos y algunas comas (las necesarias).

Un mundo sin atmósfera pero con nubes; sin cielo pero con luna, donde no existe el tiempo.

Un experimento de cosas ya descubiertas.

Una linda contradicción.

domingo, 23 de agosto de 2015

breve texto.



La brevedad es una virtud
Por eso este texto es
Breve, como un suspiro
Liviano como pluma
Violento, como el momento 
cuando clava su aguijón un abejorro
Y sabio como haiku.
también es chiquito, como el tamaño de una fuente tipográfica... 

Este texto contiene la extensión necesaria
Para no robarte demasiado tiempo
Pero para dejarte pensando
Sobre aquella virtud que es la brevedad. 



y para recordarte,
que la eternidad,
esta hecha de breveridades ...



caballito.



Mientras pienso en pensar hacia adelante
Hay recuerdos que tiran hacia atrás, elásticos
Pero hay un espejo/brújula
Un cuaderno que se escribe
Que me prohíbe
Ser otro del que soy hoy
Ni más ni menos
Ni norte o sur
Y el magnetismo…
Lo tiro al abismo,
En un lanzamiento de ajedrez
(el caballo queda entre los dedos, por si las dudas)
Casilleros que vuelan
Entre aromas de mandarinas;
Sala el sol
En un cielo azul, diáfano
Ganamos!
Sombra
El pasado pesa
Pero el aire libera
Tanto como una revolución.
Decime que lo ves!
Los perros nos dan besos en la cara
Y el mate tiene tantas horas como este río...

Fijate
La cosas no están tan mal
Podría haberte ahogado
En alguna cuestión existencial
(y casi lo hago…) pero acá estamos
Peleando las circunstancias
Pelando las pieles de la extravagancia
Para ser normales…
O lo más que se pueda
Me saco la galera
(de paso el conejo)
Y el moño
Para ser un galpón
Que se abre
A las oportunidades
Que se presten
A ser un destino. 



viernes, 21 de agosto de 2015

postmodernetas.



algunos poetas postmodernos
están muy cerca del stand up
observan, con sus ojos y manos
los detalles
te sacan algunas sonrisas
para que estalles
a veces de risa, otras de realidad;
dónde quedaron los clásicos
la concatenación de palabras y sentidos
rimas y sonidos,
métricas y objetivos
inalcanzables?
Los postmodernistas poetas
No usan ya casi comas
No le escriben a la luna, a la existencia
Al sol o al amor o a dios,
A la muerte, al héroe o a la sinrazón
No usan su combinación de palabras
Para adorar lo que los trasciende
Encuentran el común de la gente
Y le escriben al común denominador.
Y no está ni bien ni mal
(caí en su trampa…)
Lo relativo es hoy el nido
Donde, si tuviesen huevos, los dejarían.
Los poetas postmodernos están atrapados sin salida
Aunque tampoco quieren  salir afuera
Ven la rajadura en la pared
Y escriben una oda
Y la leen en un escenario con un bombín en la cabeza
Y la gente ríe mientras toma cerveza.
Los escuchadores de poesía postmoderna aplauden
Y sacan fotos con sus celulares
Y eso harán…
Hasta el 23 de septiembre de 2015…
Quizás…
Aún…
Unos días más.

Las musas
Se escriben hoy con z
Y vienen sin tomate;
Los poetas postmodernistas
Apostaron a las ninfas
Para escribir al ritmo de su música psicótica y efímera.

Pero aun,
Escupen verdades.
Porque ser poeta
Es decir lo que no puede callarse. 


martes, 18 de agosto de 2015



hace más de un año que no digo la palabra "amo". 
quizás la escribí alguna vez, por ahí... sin sentirla como alguna vez sí lo supe hacer
hace hoy ya más de un año. 
hace más de un año era más inocente, de piel suave.
Amo; de amor, o de sumisión.
hace más de un año fui probablemente otra persona.
un chico más adulto que hoy... un adulto que hoy se empequeña. 
hace un año mi vida estaba arreglada, con un moño, solo necesitaba pedalearla.
quizás, por eso, hoy, a un año y monedas, siga aun interpretando...
...distintos manuales, para armar una patineta voladora, y esta vez sí, ponérmela de lleno. 
si me encontrase conmigo hace un año y pico no se que me diría, 
quizás... que haga lo que dice el corazón, que... aunque duela, aunque a veces
el camino tienda hacia la barranca del desamor, aunque se puede pasar mucho tiempo sin decir
"amo"
todo eso se acumula, 
es el material con el que se arma un tobogán mágico;
el único que puede impulsar tan arriba y tan veloz...
el único capas de llevarte hasta el cielo, para que te robes las nubes
(y te las traigas a la tierra para usar de almohadas)
y quizás... una estrella. 
"amo"
lo que vendrá
lo incierto
la oportunidad
el futuro
al pibe que escribe, con todos sus errores
con sus ocurrencias... 
solo después de un año y cachitos
lo puedo pensar en voz alta.


y sentir en el aire frescamente dulce, por la nariz. 

asoma la primavera.
y amo a aquella estación. 

lunes, 17 de agosto de 2015

quién es quién: personajes.



proyecto colectivo número "una bocha"
1 personaje, 3 características.



La inocente de Wilkilen, con sus trenzas prolijamente atadas, se acercó a Vera, que, como siempre, estaba alerta a cualquier suceso. Eso ocurría desde aquella vez en que la hirieron; desde aquel día su tenacidad se volvió su método de defensa. Siempre lo seguiría haciendo. Le dijo que la entrevista con Christian Grey, el multimillonario que manejaba la empresa desde el último piso del edificio, era a las 17 horas de aquel día.  Para sus adentros Vera pensó que Wilkilen caería en las garras de aquel apenas lo viese: era un hombre alto y muy sexy, que hipnotizaba a todas las mujeres que se le acercaban.

Llego al edificio y se anunció a su secretario, el señor Ludovico. Ludo, para los amigos (o enemigos, que, para molestarlo le anteponían “bo”) era gay. Y como si eso no le dificultase (aun en estos tiempos) su rutina en la multinacional, tenía ciertas actitudes fascistas… además de ser prejuicioso con todos… más que nada con las mujeres. Por suerte, antes de que descargase su cinismo contra la amorosa muchacha, apareció Alegra y salvó la situación. Era ese tipo de mujer delirante, lo que algunos llaman “loca libre”. Sus rastas ondulantes quebraron las palabras del recepcionista antes de que pudiesen salir de su boca. Condujo a Wilkilen a una sala de espera y le alcanzó un café. El clima era ameno hasta que se apareció el alcahuete de Benicio: siempre puntual para la incomodidad. Como estaba aburrido de rascarse en su oficina, solía merodear… solo… para molestar. Solía tener gente de punto como Ezequiel, al que lograba adentrar a niveles de malhumor inimaginables… le gustaba encontrarle contradicciones y ponerlas de manifiesto delante de cada mujer que lo enamoraba, para dejarlo en ridículo; un par de veces casi se fueron a las piñas… de no ser por Iea y sus ojos violetas que calmaban a las fieras (aunque transmitía paz, en su corazón vivía la rebeldía… tanta que cuando apenas cumplió 18 se compró una nave espacial y se fue de su casa a recorrer los cielos de la tierra a velocidad luz; nadie supo por qué trabajaba en la empresa hasta que dedujeron que el combustible de aquel transporte debía de costar bastante dinero, y de alguna manera la muchacha tendría que solventar el gasto de la experiencia). La mejor amiga de Iea era Angeles. Ella no necesitaba naves, tenía alas propias. Aunque era callada (prefería escuchar) cuando decía palabra era muy ocurrente y hacía reír a quien sea. Todos en las oficinas concordaban en que era un ser divino. A unos metros… un hombre se anunciaba con su número de dni: 26.536.784. Wilkilen dedujo que debía ser correntino por su tonada marcada y su porte guerrero. De profesión… gritó ser globólogo… uno muy apurado que necesitaba que Grey lo atienda cuanto antes. Benicio, que conocía aparentemente a aquel sujeto, dejó escapar a un perro de uno de los empleados, que estaba encerrado en un cuarto. Ludo gritaba que “a esta gente hay que matarla..” Aparentemente el señor era alérgico a los canes. Empezó a estornudar sin poder frenar hasta que tuvo que irse prometiendo volver con la policía.
“El Capitán” (así le decían… parecía no tener nombre) se acercó a donde estaba la joven. Con sus 43 años de experiencia, y desde su metro con 96 cms. le aconsejó a la joven (con cierto cinismo) que vaya a pasear un rato ya que Grey estaría ausente hasta pasadas las 17 hs. Llamó a Aimeé, una pasante pelirroja e indecisa que se la pasaba refunfuñando frente al monitor. Le pidió que la acompañe y le muestre lugares emblemáticos de la ciudad. Ella se quejó: tenía que terminar reportes y le era imposible gastar el tiempo en paseos…”sin ofender”. Se fue y se sentó sola en su escritorio, de espaldas a todos. Mia apareció frente a ellos, apurada como siempre, casi tan atolondrada como Marko, su único hijo… multimillonario como su padre… el señor Grey. Marko suspiraba a cada paso que daba, estaba… como se dice en cristiano “hinchado las pelotas”. Mia le comentó al Capitán que habían quedado en reunirse con el ucraniano Jareton. “lo habría visto por ahí?” Era un viajero del tiempo que iba a traerles un pequeño dinosaurio del jurásico para que Marko tenga algo nuevo con que jugar, era un tipo medio gris… sin llegar a ser el de la profecía de Parraviccini. Nadie había visto a nadie con esas descripciones. Marko volvió a suspirar. El Capitán le presentó a la joven. Mia la miró con detenimiento… le preguntó si estaba en pareja… ella conocía a un muchacho guapo, de su edad… Jack Sparrow… tenía rastas, barco y mundo. Era ingenioso y seguro harían buena pareja. Wilkilen se sonrojó. Se escuchó un grito violento. Todos se asustaron hasta que descubrieron que se trataba del festejo de un gol… “chaca” ganaba la Libertadores. Arévalo, el autor del estruendo corrió de un lado al otro de la oficina preguntándole a todos por qué no estaban viendo el partido, ya que era un hecho histórico, más aún que la primer presidencia de Perón. Sus canas engominadas denotaban sus 55 años. Por dormir todos los mediodías panza arriba lo habían apodado “el lagarto”… también porque no era muy lindo, y le intercalaban a veces, sin que el pobre lo escuche, “el bagarto”. “Dejá de vaguear vos!... de… bagartear” lo llamó y recriminó su jefa Lara. “Necesito el reporte ya yaya Arévalo!”, era exigente, pero una loca linda que siempre se jugaba por sus subordinados. “Y apurate que Juan Carlos te está esperando hace media hora y sabes cómo se dispersa cuando tiene tiempo al pedo… se pone como un bobo”.

Mientras, en el edificio de enfrente, Grey estaba con Lia tratando de convencerla de que deje de andar en moto. Desde el divorcio que no habían hablado, pero los gemelos habían estado preguntando por su padre y no hubo otra opción que hacer acto de presencia. El novio nuevo de Lia, Wilson, miraba como su equipo perdía la final la Libertadores con Chacarita “La puta madre Peñarol… estábamos tan cerca…” gritó. Triste cambió de canal hasta llegar a TELEFE donde pasaban una peli de su compatriota y Hendler, una de una boda que por la noche ya olvidaría. El celular de Grey sonó: era un mensaje de Lucrecia, una de sus amantes. Le perjuraba que había visto a una empleada suya en una nave voladora, y le imploraba que la denunciaran a la NASA después de pasar previamente por el Unitorco. Grey se dio cuenta que a esa altura de su vida tenía que elegir mejor a sus compañía (hacía unos meses había estado con Menina, la pleydiana. Lo había cautivado el don de su poesía pero huyo de ella cuando descubrió su fetiche de pegarse etiquetas de manzanas en las uñas…) . En segundos ideó un plan para que la paranoica no lo moleste más. Mandó un mensaje a Hernán Baumer, su empleado secreto más leal, para que la asuste con alguna broma ácida (eran su especialidad). Podía confiar en él, era un tipo reservado.

El cachivache tocó timbre. Era el portero del edificio: mujeriego y bohemio. Seguramente quería pasar para pispear a Lia, siempre pasaba y hacía una recorrida. A Grey le gustaba cruzárselo y que el vago reculé ante su presencia, pero hoy no estaba de humor para esos juegos. Le gritó que se aleje, sin abrirle la puerta: quería resolver su situación rápido. Le habían avisado que una jovencita iría a la oficina para una reunión, y quería ver cómo era. Dana despertó a uno de los gemelos dándole besos en la cara, y el más pequeño explotó en llanto. En su hocico había olor a sapo… seguramente había masticado alguno del parque. Iba a ser imposible bajarla por las escaleras, habría que meterla en el ascensor, o, mejor, solo por el día, dejarla en aquel depto. A los gemelos les gustaba jugar con ella, tanto como con la que había sido su perra hacía tiempo: Oli, la tierna y super fiel Oli, la marroncita Oli… solo Mika podía comunicarse con ella directamente…. Los marcianos eran así: entendían a los animales, más no a los humanos… no tenían sentido.

Pocha llamó por celular. La amiga transexual de Lia se había alisado el pelo y se lo quería comentar. También se había alisado la piel con un médico portugués y la intentaba convencer de que haga el mismo tratamiento. Lia se quedó hablando por teléfono. Grey aprovechó para irse en silencio. Al salir de la casa casi pisa a Faivel, la mascota de uno de los gemelos: era el único ratón que conocía que no comía queso.

En la puerta del edificio fue atacado con dagas. Afortunadamente ninguna le alcanzó. No llegó a ver al terrorista (tiempo después conseguiría su nombre, Alí Al Kalham, iraní, y lo mandaría a matar con uno de sus mejores sicarios: Guachín, un pequeño asesino con ojos de aceituna y bastante cochino, pero efectivo que ajusticiaría al islámico mientras éste estaba colgadísimo jugando al Candy Crush en un Mc Donalds), pero sí a su cabra Norberto, que quería huir de su despótico amo hacia la libertad mas no lo logró en aquella ocación.

Una muchacha con ojos de cielo lo vio cruzar la calle y casi explota como un trueno de amor. Al ver que le devolvía la mirada se inquietó y del nerviosismo se resbaló. Al caer al piso se le acercó una hermosa bestia, mitad ovejero alemán mitad doberman a olfatearla. “Lobo!” llamó un policía mientras le pedía perdón a la joven. Pero ya era tarde para la muchacha, ya que del can saltó un piojo que vivía en sus pelos. El pequeño ser era un experimento de un científico del CONICET que había sido bautizado “Titan”… un fallido experimento, en vez de darle superpoderes (como pretendía) le había adjudicado una migraña crónica que no lo dejaba en paz, salvo cuando se alimentaba de ondas cerebrales: succionaba conocimientos… quizás por eso… aun era un piojo soltero. La mujer comenzó a sentir el efecto de osmosis cerebral y casi cae rendida… pero por suerte un pajarraco chino, típico de esa región, olió al piojo y salió del nido que estaba haciendo en la habitación de un niño, y piando “crafff crafff” sobrevoló sobre su cabeza, cazó al piojo y se lo tragó. Luego voló hacia el horizonte.

Bruna, la androide con voz española que había contratado como secretaria, lo llamo al celular (era desconfiada, siempre ponía número desconocido). Le quería recordar que tenía una cita a las 17 hs. Grey, en medio de la calle y a la vista de todos, saco de su bolsillo a Nemencio, su viejo muñeco de trapo, al que desde los 5 años le había consultado todo: el mismo, con voz de pito, se contestaba… tan mal no le había ido.  “¿Debo ir?” “Sí” contestó el ser de trapo, para luego esconderse en su bolsillo, donde descansaba cómodo.  Sacó su celular para reconfirmar la cita, pero en ese momento, un gordito que dormía en un banco de la plaza se despertó por el sonido de la tapita del aparato, y corrió hasta donde estaba Grey, zarpándole el celular, dándole un mimoso beso en el cachete antes de huir. “Antü”, así le grito Mike Wazowski, era asustadizo y se había escondido en un portal, donde intercalaba una merienda de celulares y almohadas. Su “amigo dueño” Wazoski pidió perdón a Grey. Cuando su cuerpo redondo vizcoso… quiso acercarse, Grey se marchó apurado. Su único ojo lo incomodaba.

Llegó hasta el edificio. En la puerta estaba baldeando Jorge. Era un español sexy, y, aunque era confiable y divertido, hacía tiempo estaba divorciado y aún no conseguía pareja. Grey pensó alguna vez en invitarlo a salir “de cacería”, pero Jorge era muy tímido. Además, solía cuidar a sus dos hijos casi todos los días. Le comentó que había una muchacha esperándolo hace ya un tiempo. Se apuró a subir, pero en el pasillo lo interceptó Gerardo preguntándole cuándo harían el after office que siempre le había prometido. Como siempre, llevaba puesta su remera del Borussia. Lo desafió a un partido de bádminton donde el perdedor pagaría el evento. Grey siguió caminando, llevando a Gerardo hacia la trampa: un espejo de pie vintage (propiedad de su tía Irene) que había hecho instalar en el looby. Cuando Gerardo se topó con él, los dos quedáronse mirando pasmados. En el ascensor se cruzó con Nahuel, el chico del mar al que le había dado una pasantía… solo porque sus ojos… eran profundos… transparentes… verdosos… hipnóticos. Se lo había recomendado María, que también vivía en el mar. Cada vez que recordaba su piel… sentía el gusto a sal en su lengua. Y su pelo… despeinado como las olas…

 Bajó del ascensor y en el hall casi pisa a la coneja. Les había dicho a los empleados que no la dejen suelta ya que era muy miedosa, y los perros podrían asustarla…”pobre Coloradita”. El pedófilo de Rubén le había mandado una carta. La levantó del piso frente la puerta. Leyó brevemente, se hacía el amigable…. Lo había echado de la empresa… no le gustaba su perfil para un profesor de educación física… aún… cuando alegaba ser padre de familia. Para el puesto reasignó a Marlon: aunque era viejo y un “muerto” prefería a los sagitarianos para esa tarea. Además, se lo había recomendado Corporal Clegg, que de eso sabía tanto como del mundo. Él lo había convertido en vegetariano y en adicto a las trufas. “¿Hace cuánto que no salía con Carchi a buscar…? ¿Olería mejor? ¿Le habrían crecido los dedos que perdió la última vez?”, pensó. Al lado de la puerta había cajas: Pingocho, el camionero habría llegado por primera vez temprano… lo que le debe haber costado subir las escaleras con sus tres patas… Tocó el timbre pero no sonó. “Me cago en Alberto”, suspiró. El viejo coronel retirado no dejaba de sorprenderlo. Era electricista matriculado, sí, pero cada vez que lo defraudaba con sus trabajos se convertía en un torturador para Grey.

La dulce Agujita le abrió la puerta de un golpe. Estaba remendando unos calcetines con una máquina portátil. En su inocencia quizás estaba la salvación de la humanidad. Lo saludo y siguió pedaleando en su bicizurcidora. Sobre ella iba “Pastelito” el niño amarillito y suavecito que le hacía masajitos en su espaldita. Detrás de ella corría Luna, preguntando si por casualidad, entre sus agujas no había tomado “prestado” sus zapatos con taco aguja: desde los 16 años, edad en la que había vendido su alma, no se los había podido quitar… y ese día se levantó sin los mismos y se sentía desnuda. Su misión había sido extinguir a los gnomos, cosa que le salía bastante bien porque… no hay gnomos rondando por ningún lado.

Al entrar a la oficina le pareció vislumbrar de lejos a la muchacha. Apresuró el paso para llegar hasta ella pero Gaspar le ganó de mano. El hecho de ser el dueño del hotel que Grey compró para convertir en oficina le daba el “derecho” de merodear por el lugar sin que nadie le pregunte nada. Le caía bien, aunque era muy flashero. También porque era sagitariano, aunque por su increíble fecha de nacimiento era uno de los únicos sagitaurilbriano. Alguna vez, Grey casi le dice que usar pantalones cortos con medias altas, aunque sea invierno, estaba por fuera de toda moda. Seguro… hoy buscaba a los hinchas de chaca para atacarlos desde su fanatismo ferrocarriloéstico. Le estaba ofreciendo arroz con atun a la joven… a esa hora.
Grey miró su reloj: las 16: 54. Se adelantó por el corredor superando a la Yesi, su novio Kevin, sus 7 hijos (parecía Blancanieves y los enanitos…) sus 4 ex novios (2 que habían salido de la privación de su libertad…) y las 32 carpetas en el piso con todos sus planes sociales ordenados por fecha. Mientras los pasaba les pidió a todos que no coman choripanes ahí, que manchaban todo y dejaban impregnado de olor. Llegó, finalmente, hasta Wilkilen.

Fueron a su oficina pero el ruido que hacía Orificio Díaz no los dejaba hablar tranquilos. “pobre, que nombre de mierda tiene”, pensó la inocente Wilkilen. El albañil dejo la pared a medio hacer y se fue silbando un tango, mientras hacía jueguitos con su agujereadora. La muchacha se quedó viendo una foto. Grey le contó que la mujer retratada era Ursula Erika Heindrich, una ama de casa que había nacido bajo el signo de ofiuco (en esa época pocos sabían que existía) en la segunda guerra mundial. A ella debía su fortuna, ya que un día, pasada de copas de vodka con anís, le había dejado como herencia su colección de monedas, la más importante del mundo, junto a algunos animales… como lagartijas tornasoladas, comadrejas albinas y un orangután hermafrodita, todos únicos en su especie… que luego vendió a Temaiken. También les dejó en parte de pago a Cristy, una serpiente expulsada del eden que marcaba almas destinándolas al infierno. Había sido la mascota de un tal Adan, un tipo con mucho tiempo libre que no conocía internet y solo comía manzanas. Siempre andaba por ahí diciendo que le gustaría que una tal “Eva” tuviera mejores tetas… En fin… “Lindo bicho, ¿no?”.

Grey le comentó sobre la cuestión laboral que los acaecía a ambos. La joven, perdidamente enamorada del dueño de la empresa, ya le contestaba a todo que sí. “¿Entendiste todo?”, le preguntó el magnate. “Sí, tengo que seducir a Mauri, siendo más hábil que él, negociándole un contrato. Primero lo saco a bailar, le compro unos globos… y le comento que sería muy lindo poner un muro en Buenos Aires, aludiendo a que en Alemania hubo uno y sería una cuestión vintage copada. Y si viene con su amigo anunaki, llevo un par de bebes para que los coma en un rincón y no nos moleste.”. “Perfecto, puedo confiar en vos entonces. Además, para tu protección, voy a llamar a Tikara, la bruja pelirroja del bosque de los acturianos. Ella tiene un lobo gigante de pelo negro, ojos turquesa y piel de seda, la vas a reconocer a la distancia, nada te va a pasar.”. Mientras estrechaban manos cerrando el acuerdo, Grey llamó a Alfonso Conchero para que la llevase al lugar del encuentro con Mauri. Alfonso entró en la oficina, como pancho por su casa, comiendo Nutella, casi se tropieza cuando se pisó la barba blanca.


Todo marchaba como había sido planeado… y si la movida salía bien… Marcia no debería contrabandear más… podría conseguir al fin su nave, llegar al fin del universo como siempre había soñado, y dejarlo en paz. Todo… marchaba como había sido planeado… Aunque no sabía que Bruce lo observaba en silencio desde la oscuridad de las sombras. Siempre había elegido la manera más complicada de hacer justicia… con un halo de misterio. Y esta vez, la conseguiría.



gracias mil a todos los participantes. 

domingo, 16 de agosto de 2015

a Oscar.




Los que ya no están
Siguen estando,
Y cada lágrima es también una sonrisa;
Somos un misterio tanto acá
Como allá.
El ciclo, va para volver
En formas que iremos descubriendo
Quizás… hoy esté abriendo, en este instante,
Los ojos
De nuevo
Para redescubrir el comienzo
De nuevo
Los misterios que quedaron pendientes
Quizás mañana… con otros nombres
Estaremos hablando
De lo que aún no fue.
Quizás…
Todo este escenario mundo
Sean capas de telones,
Que vamos levantando
Para ver que hay más allá.
Pero sin lugar a quizás
Los que aún acá estamos…
Mantendremos vivos a los buenos tipos,
Siempre,
En nuestro recuerdo,
Y principalmente a su alegría
En nuestra sonrisa
Como la marca de su huella.
Siempre.



sábado, 15 de agosto de 2015

dios sol.




Hoy estoy feliz
Por todo lo que fue
Por todo lo que será
Por todo lo que es.
Porque salió el sol
La bola amarilla de fuego calor y luz
Que quema el piso y mis pies,
Y juega a las sombras chinescas
En las paredes con tierra
Proyectando la película
De la historia
De los actores
Que aun no se animaron a perder.

Las inundaciones se evaporan
Los perros vuelven a las calles
Y los esguinces se decoloran

Hoy estoy feliz porque el río
Estuvo
Sigue
Y seguirá ahí
Frente a mis pies
Mordiéndome los dedos,
Vomitando nubes desde el horizonte
Guardando todos los recuerdos que tuve
En cada gota,
Y en ellas
Están los que fuimos
Los que somos
Y los que seremos
Para siempre
O hasta que algún capricho del sol
Nos haga arco iris
O nos evapore
Hasta el espacio infinito
En colores que aun no conocemos.



bonus track:



jueves, 13 de agosto de 2015

aviso clasificado.




vendo humano:

persona / personaje / o sujeto de ficción... según la ocasión
casi excelente estado (?)
35 años de uso
fumador
escorpiano
cebador de arranque: café
se calma con la música (preferiblemente piano o violín)
juega de extremo izquierdo (pero puede cambiar de posición)
se alimenta preferentemente de pizza
le gustan las cosquillas en el cuello
viene con tatuajes
se come las uñas
estudios casi completos
hace chistes (a veces son graciosos)
viene con la sube cargada
con o sin barba.
con o sin corbata.
19 horas de autonomía.

responde al nombre de diego o chango

sin garantía..
kit con perro (a arreglar)


lunes, 10 de agosto de 2015

concatenación-humano-deidad-saber-vida-muerte-verdad.



Estamos perdidos
Porque somos humanos
Y los humanos suelen ser finitos
Y todo terminará…
O porque todo es mentira
Porque por ser humanos somos imperfectos
Y la imperfección lleva implícita la falta de verdad;
A menos… que nos convirtamos en dioses
Que es entrar en otro problema
Porque ellos serían injustos
Al menos para los mortales
Y los dioses también están solos
En su grandeza
…y un detalle… es que no lo somos
No por nosotros… sino porque nuestra imaginación
Los eleva más alto de nuestras capacidades,
(jamás podríamos habernos imaginado a nosotros mismos
Si no fuésemos nosotros mismos, pero al serlo,
Imaginamos aún más de nuestra piel… que paradoja…
Trampas de dioses reales?)
Por eso…
Estamos perdidos
Seamos personas o deidades
Por el mero hecho
De ser.



Si no fuésemos
También estaríamos perdidos
Pero al menos no tendríamos conciencia
De ellos.


Epilogo humanista:

A veces me gustaría dejar de pensar
Para volver a ser feliz,
pero más me gustaría olvidar
para volver a sentir
el placer de saber,
aún cuando cada bocado
tenga el sabor del sufrimiento
y me acerque más a la verdad,
que vive, inevitablemente, en la muerte:
si no conocemos la verdad, y no conocemos la muerte
ellas sí deben de conocerse, y compartir un secreto.

Quizás esa sea la libertad en el albedrío
Quizás ese sea el precio,
Quizás la vida no pueda ser con la libertad

Ni el saber sin el corazón amargo por la falta de una plenitud completa. 


miércoles, 5 de agosto de 2015

preciosa revolución.



Todo era gris
Hasta que le pusiste tu color
Cada matiz de cada gesto en cada situación
Es una excusa para ser feliz,

Cuando nuestros labios se juntan
Se besa la revolución,
¿No lo ves preciosa?
El mundo es nuestro.

Y aunque hasta que plantemos bandera
El mundo es siniestro, tan lejano a nuestros sueños…
Apostamos a lo vacio por lo rebosante, para llenarlo de oportunidades
Esas que nacen de ver de noche, con estrellas, al mar.

¿No lo ves preciosa?
Cualquier cosa puede ser hermosa
Si las ves con las pupilas con los ojos con las miradas
Apagando el cerebro, encendiendo al corazón
¡Viva la revolución!

Como tirar una molotov
Contra una cámara…
Explotando el vidrio/espejo… (sin alicias, sin almas)…
…esa….esa sensación.


Somos libres.
Quizás.
Preciosa.

De verdad.