La página que no es de papel.

Un refugio que no pretende ser un lugar; solo palabras, puntos y algunas comas (las necesarias).

Un mundo sin atmósfera pero con nubes; sin cielo pero con luna, donde no existe el tiempo.

Un experimento de cosas ya descubiertas.

Una linda contradicción.

viernes, 19 de septiembre de 2014

paradojas azarosas.



Lo perdí todo
Por jugarle a la nada
El penal lo erraba
Desde sueños que evité
Por estar despierto
Como en agua en el desierto
Se escasea la imaginación
Y los proyectos
Caen desde el precipicio
De una desilusión
Inmadura,
Es la armadura
Lo que no deja ver el sol
Es la colisión
Lo que le da sentido a lo estático
Es la paradoja
Lo que hace invertir en esquivar futuros
Y seguros de vida que se cobran cuando muerto
Es el silencio

Lo que le da el contraste a la oración. 

una ruleta desde cierta perspectiva parece una diana
quizás con dardos pueda al fin
impactar a aquella suerte
que se escapa en esa caprichosa bola, 
que gira en horizontal, 
y que me esquiva en numeral. 



miércoles, 17 de septiembre de 2014

lunático.




El hombre que vive en la luna
Nos mira con compasión y tristeza
De su propia soledad, de su eterna condición
No necesita aire para respirar, vivir y mirar al sol

Y cuando la luna se llena
Se asoma para escuchar los aullidos de los lobos
A los sonámbulos ciegos que miran al cielo
Pidiendo perdón por cosas que aun no entienden

El hombre que vive en la luna
Conoce el futuro, y por eso sufre
Y espera a que llegue
Y que la historia finalice.



martes, 16 de septiembre de 2014

la anarquía del ser.



El niño interno
El ser humano
El hijo de dios,
Gira para huirle al no movimiento

El planeta
El sol
El universo
Giran, para darle sentido al hombre

Florecen las plantas
El océano retrocede y avanza
Y el colibrí vuela porque en quietud moriría
Salir del juego es jugar, sin tablero

Así de simple es este texto
No necesita más que esto

Para ser verdad,
para ser un texto que no te va a dejar pensar más que en tu libertad 

(aunque fibonacci descubrió, alguna vez, que el numero áureo juega también su juego, 
que está por sobre nosotros...
y que se divierte, y hay un arquetipo
que nos gobierna, de alguna manera) 



lunes, 15 de septiembre de 2014

el final de unos monos que se hacían llamar hombres.




Siento que se viene el fin del mundo.
Una gran guerra;
Cada día, leyendo el diario lo confirmo
Buscando entre líneas el mensaje
Intentándole sacar la máscara a la conspiración más evidente, para mí, de la historia
Lo huelo en el aire
Lo siento cuando mastico la comida
Cuando veo en el cielo nubes que no son nubes…
Y veo a la gente hablar de cosas banales, y me preocupa
Me da más miedo
Percibo que quizás, prefieren ver para otro lado
O que ven para otro lado y por eso no lo perciben.
Y nunca falta el que dice “¿y qué le vamos a hacer?”
No se… pienso, digo, agarrar las armas, o huir a las sierras
Y después caigo en el balsámico “sentido común” del “y qué puedo hacer…”.
Siento el aire contra mi cara, cada vez más veloz
Como si es algo que se acerca, macizo, a mil kilómetros por hora
(una ola que consigue su máximo nivel de coraje antes de explotar contra la vertiente y de convertir solo en trozos ese castillito de arena)
Y que por haber demorado tres segundos de más, ya no lo voy a poder esquivar.
Como una vez me dijo un amigo… “si viene un león corriendo, no lo podes esquivar ni a palos”, y yo creía que si podía, que tenia los reflejos y la astucia, pero quizás… él tenga razón.

Cada periodo de la humanidad estuvo marcado por una guerra
Y cada guerra fue siempre más espectacular que la anterior, porque si no, perdería la gracia.
Y me vuelvo loco juntando las piezas del rompecabezas, y adelantando las jugadas de ajedrez, sobre un tablero inocuo que es lo único que tengo, que es son las sobras que me dan los medios de comunicación.
O quizás, sencillamente me estaré volviendo loco o conspirador o paranoico,
O tal vez, sencillamente a nadie le importe y entendiesen que lo “inevitable” deba ser inevitable, porque así se los enseñaron desde chicos, y es más terrible contradecir el patrón que morir de la forma más violenta.
Y leo los diarios de los distintos polos del mundo
Y hago ejercicios de descifrar el inconsciente colectivo actual, occidental y oriental
De develar el misterio intrínseco y la verdad que había en las estrellas, sus movimientos, y resplandor,
Hago trabajos de empatía inhumanos para entender la esencia del hombre y la mujer, una meta sociología,
Consulto al oráculo que cambio su elegante nombre de Delfos, por uno más sonoramente socarrón: Google.
Pero no hay caso. La debacle que se me presenta… “inevitable”, entonces entiendo que lo que hago es lo mismo que el resto, solo que me costó más tiempo y dolor y pensamientos llegar.
Todos los caminos llevan a Roma, quizás, si los desanduviésemos y volviésemos hacia atrás nuestros pasos… dando vuelta la palabra con nuestras huellas, formaríamos “amor”. Y quizás entendiésemos que venimos del amor, y que deberíamos volver allá, atrás, a la infancia, a cuando éramos chicos, y no jugábamos aun a las guerras, sino a la pelota, o a la escondida.

Pero no… el tiempo es lineal

Y todos buscan, desde que tengo uso de razón, y me imagino que la historia también comparte mi condición, el norte.

Y nos hacen creer que querer más ES el norte, y lamentablemente, ya hay varios norteños que plantaron bandera y no quieren dejar pasar a nadie más, es mas… quieren que no haya nadie más para que sus fronteras se prolonguen y puedan anexar al oeste, al sur o al este a aquel territorio.


De todas formas, mi miedo, es que, por creerlo, por creer todo esto, termine por suceder. Terminar siendo un cómplice por sólo pensar en eso. Lamentablemente, no me queda alternativa, ya que ese pensamiento es en verdad un sentimiento, y ese sentimiento brota de mi corazón. Ojala, que en esto, como alguna vez lo habrá hecho, se equivoque.



manual de cómo dejar todo atrás y viajar hacia adelante.



Despiértese.
Bueno… remolonee un rato más.


Ahora sí, ¡despiértese!

Estírese. Respire.
Camine hasta al baño. Lávese la cara. Mire a los ojos al sujeto del espejo y piense: quiero dejar todo atrás.
Dígalo en voz alta.
Crease.
Hágase un desayuno y mientras la pava calienta, tome lápiz y papel.
Arme una lista de las cosas que necesitaría para irse de donde esta, para viajar.

Le doy algunas, en son de ayuda:

  • Mochila
  • Linterna
  • Algo de dinero
  • Un mapa
  • Brújula o gps (la primera conserva un tinte más romántico)
  • Suerte
  • Abrigo
  • pasaporte 
  • Calzado
  • Bolsa de dormir
  • Botiquín
  • Cantimplora
  • cámara
  • Libros
  • Algún instrumento
  • Un cuaderno y lápiz
  • Etc.


Ahora haga una lista de las cosas que no tiene que llevar:

  • Corbatas
  • Traumas
  • Celulares
  • Miedos
  • Rencores
  • Y muchos etcs. más


El agua hierve, desayune.
Salga afuera y camine sin dirección, proyecte los lugares en donde le gustaría estar.
Imagine las personas que puede cruzarse.
Sienta que todo eso está ahí, a su alcance, y solo lo detiene el tiempo, ya no más la decisión que acaba de tomar y que el raciocinio que lo coartaba desapareció.
Caiga en la cuenta de cuan liviano está hoy.
Caiga en la cuenta de que está vivo, más vivo que ayer, seguramente, y que antes de ayer.
Caiga en la cuenta de que está vivo en el aquí y en el ahora, y que ese hecho, además de ser sumamente misterioso por sí mismo, es un regalo.
Piense en otros ítems para su lista.
Vuelva, ya camino muchísimo y es hora de almorzar.
Tome agua.

Escriba todo lo que pensó en su lista.
Ahora tache las cosas que no son extremamente necesarias.
Almuerce.
Tome agua.

Póngase en campaña para conseguir lo que aun necesita, ahora mismo.
Invierta su  tarde en su inminente futuro.
Ante cada espejo repita a su reflejo en voz alta lo que se dijo en la mañana, y notará cómo su convencimiento se fortalece y su autoestima crece.
Vuelva a su casa.
Arme la mochila.
Dígale a todos los que aprecia, que los aprecia, nada más.
Cene liviano.
Tome agua.
Si de casualidad tiene pájaros en una jaula, ábrales la puerta.
Descanse, va a necesitar energía para mañana.
Sueñe.


Buenas noches.
¡Y buen viaje!




domingo, 14 de septiembre de 2014

arquetipo batmaniano.



Batman ganó.
Le gano al sistema,
También el Guasón (o Joker)
Al margen de que sean funcionales
Sacaron a relucir el inconsciente
Y jugaron a hacernos despertar
Son la verdad, el arquetipo del héroe
De la sombra
Y del loco
Somos pocos, los que entendemos
Las reglas del juego
Aunque todos juguemos
Sobre el tablero, como peones
Pero jugamos igual, inquietos como palomas buscando migas de pan.
Y vamos a ganar cuando las dos fuerzas choquen
Y generen ese terremoto
Que con tantas ansias aguardamos
Con miedo… y desesperación
Anhelo de destrucción,
Para volver a creer en crear,
Y con la idea de que si enfrentamos a nuestra sombra
A nuestro murciélago (o en otros casos escorpión)
De que si llegamos al límite del miedo
Podemos darle una patada a nuestra patología.

Flor de patada. 


viernes, 12 de septiembre de 2014

el final del arco iris es el principio del infinito.



Y un día
Te levantas sin sed
Pero con alma
Sin miedo
En la mitad en del cielo
Con un boleto para el resto del viaje
Con coraje a lo desconocido
Descociendo lo vivido
Para usar la tela en nuevas aventuras.
Ese día
Te levantas con hambre de mundo
Y sin nudo en la corbata
Sin nudos en la garganta
Porque queres gritar lo que aún no se ha dicho.
Aquel día
Carente de pantomimas
Ves que el mimo que fuiste, hasta aquel momento
(Ves lo efímero de cada momento triste)
Todo fue mentira
Fue una sátira de la sabiduría
Que te enseñó la televisión…
…el dios de una devoción
Que no era más grande que tu mamá
Todo, entendiste, era el Sol.
Y un día
De nubes sabias
Decidís dejar de ser gota
Para ser el océano donde se mojen tus alas
Para refrescarte en un infinito incierto
Salir a pasear
A los cuatro vientos.
Ese día
Es hoy muchach@
Es hoy.

La recompensa no está al final del arcoíris,

Está durante cada uno de sus colores.  


lúdico.




Juego de manos
Por los villanos
Que obligan a jugar
Sangran los dados
Si no sacan seis
Se suicidan las piezas
En el tablero de ajedrez
Y mete un gol imposible el diez,
Al fondo de un arco, sin flechas.

Me escondí tan bien, que nunca me encontraste
Me manchaste y jamás me pude limpiar
Jugamos a ganar,
Pero al final, lo único que aprendí fue a perder
Y a aprender el manual de reglas,

para que no vuelva a pasar. 


* imagen: Sofía Chaskita


miércoles, 10 de septiembre de 2014

coleccionistas.




Aquellos que coleccionan fotos
De papel
Y monstruos de infancias bajo la cama o en el placard
Aquellos que recolectan las siluetas
De las sombras, de las cosas, en las plazas
O que atrapan momentos con las manos…
Que recuerdan olores que les remiten a sentimientos
Y alguna lección que costó dolor y miedo
Aquellos coleccionistas de asombros
Que no pueden borrar aquel día
Cuando vieron a papa Noel
Bajar (por fuera) de la chimenea
O a los que llevan a sus abuelas
A donde sea….
… con ellos…
A pasear
Aunque ya no están,
A los coleccionistas de monedas
De figuritas, de estampillas, de lo que sea
De tatuajes en la piel
De futuros por volver
De dinosaurios en planetas distantes
De instantes eternos e imposibles
De sueños tangibles

De libertad
y de estrellas. 


como un cóndor (cúntur)



Y sin más
El viento que veo pasar
Que es el mismo que navega el cóndor
Me arrastra hacia adelante
A nuevos lugares
Al futuro
Al color y el sonido
Que esperan, debajo de las piedras
A ser descubiertos al fin.
La paradoja de tirarse sin paracaídas
La decisión de vivir, que no es una huida
Sino todo lo contrario
Llegar temprano a un mundo sin horarios
Calmar la sed con silencio.

Calmar el silencio con naturaleza.